¡BASTA YA!

Todos los que nos dedicamos a la política tenemos nuestros insultadores particulares. Cada vez que decimos algo públicamente aprovechan la situación, no para discrepar, lo que estaría muy bien, sin para insultarnos con bastante rabia. Yo tengo los míos y, últimamente, uno se lleva el top 10. Inepto, ladrón, mentiroso, incapaz, trepa etc, son los calificativos que suelen adornar las interveciones de éste y otros de mis insultadores particulares.



Los políticos sufrimos insultos y ahora, también, los llamados escraches, que son acosos que pretenden intimidar a los representantes de los ciudadanos en los procesos de toma de decisiones.
Creo que es necesario que todos reflexionemos sobre estas situaciones y que actuemos con cordura y respeto. Supongo que a ninguno de los que insulta les gustaría ser insultado y que a ninguno de los que acosa querría ser acosado.
No suelo estar de acuerdo con Risto Mejide, el polémico jurado de un programa de televisión, pero creo que es oportuna esta reflexión suya acerca de las molestias en política. Si la "molestia" está bien planificada, es respetuosa y tiene un objetivo concreto, es aceptable. La que no lo es, es aquella de  molestar por el simple hecho de molestar.
Os dejo este vídeo de Risto Mejide:

COHERENCIA

Si lo que dicen tus palabras no concuerda con lo que proyecta tu voz y tu imagen, el mensaje no llega a ningún sitio. La coherencia es fundamental en la comunicación y también, cómo no, en la política.

CUENCA: LA RUTA DEL BACHE


Cuenca es una ciudad tan fantástica y tan predispuesta al arte que hasta los baches podemos transformarlos. Hay tantos, y tan diferentes, que pueden componer una fantástica "Ruta del bache".

¡Al aire mi canal en youtube!

LLevaba tiempo detrás de ello y, por fin, ya me he decidido a poner en funcionamiento mi canal en youtube.
Os dejo aquí el primer vídeo y espero veros por el canal, Gracias!

ACERCAR LA POLÌTICA A LOS CIUDADANOS

El próximo 4 de mayo tendrá lugar en San Sebastián un foro abierto del PP en el que se debatirá sobre participación política y democracia interna en los partidos. Como no podré expresar allí mi opinión, ya que no tendré la suerte de poder acudir a tan bella ciudad, escribiré aquí qué es lo que pienso al respecto.
La desafección generalizada de la gente con la política y los políticos es un problema de primer nivel porque abre el camino a populismos peligrosos que pueden hacer un enorme daño a nuestro país. Por ello es necesario tomar medidas que devuelvan a los ciudadanos la fe en la política y en los políticos.
Cuando se debate sobre este asunto, casi siempre se abren paso voces pidiendo "listas abiertas", aunque quizá sin reflexionar qué significa y qué supone. Sea como sea, lo que subyace bajo esa petición es la necesidad de que los políticos rindamos cuentas ante los ciudadanos y no tanto ante nuestros partidos. 
El llamado "voto de lista", que es el voto como adhesión a un grupo,  ofrece, al menos, cuatro variante:
El "voto de lista cerrada y bloqueada" supone que el votante expresa su apoyo a una lista de candidatos , sin alterar su composición, ni manifestar preferencias entre ellos. Éste es el modelo de la elección para el Congresos de Diputados, las elecciones municipales y autonómicas, etc. Como todo el mundo comprende, esta variante da todo el poder al partido, o sea, a las direcciones de los partidos.
El "voto de lista cerrada y no bloqueada" es en el que el votante expresa su apoyo a una lista de candidatos, en la que puede señalar algún orden de preferencia entre los nombres contenidos en ella. La ordenación  puede afectar a todos, a algunos, o a uno, al que se distingue de todos los demás. En este modelo de voto, el partido sigue manteniendo bastante control, pero menos que en la primera variante. Aún así, es la lista la que se beneficia de la decisión del elector.
Otra variante es el "voto de lista abierta". En ésta, el votante no solo puede señalar un orden, sino que puede eliminar algún nombre o nombres de ella. Sin embargo, no puede introducir nombres nuevos en la lista. Se puede observar, como el control total del partido sobre la lista se va difuminando.
Y la cuarta variante es la llamada "Panachage". Aquí, el votante puede eliminar nombres de una lista y sustituirlos por nombres de otra, o, incluso, por candidatos independientes. El votante hace aquí su propia lista.
Creo que no es sencillo optar por uno u otra variante del voto de lista, ya que cualquier elección que se haga, provoca alteraciones en el sistema político que hay que calibrar detenidamente. Lo que sí es evidente es que hay acercar el político al ciudadano, y las "listas cerradas y bloqueadas" no lo consiguen. Por tanto, hay que pensar cuàl de las otras tres variantes es la más adecuada para nuestro sistema político. Yo eliminaría el "Panachage" que podría originar verdaderos problemas de gobernabilidad en las instituciones y optaría, o bien por las listas cerradas y no bloqueadas o por las listas abiertas. Estas dos variantes, mantienen la importancia de los partidos, que deben seguir siendo fundamentales para la democracia, y, sin embargo, dan un papel mucho más decisivo a los electores.
Sin embargo pienso que es todavía más urgente profundizar en la democracia interna en los partidos. Y uno de los pasos es dar la mayor participación posible a los afiliados en la elección tanto de los cargos orgánicos del partido, como en la de candidatos a cargos públicos. Es bueno repensar procesos como los de "primarias" para la elección de los cargos orgánicos, evitando que sirvan para evidenciar o profundizar en las divisiones que pueda haber en los partidos.  Y creo que los afiliados piden incluso con más fuerza, poder tomar parte en la elección candidatos a cargos públicos.
Además yo pienso que, por ejemplo, un candidato a la alcaldía empezaría su carrera más reforzado si además del refrendo del comité electoral y de la dirección del partido, tuviera el de la mayóría de los afiliados. A mí, desde luego, así me gustaría.
Los partidos deben abrirse y alimentar la participación de afiliados y simpatizantes sin miedo. Me alegro que mi partido ande por este camino.


NOTA: Lo aquí escrito es puramente personal, no expresa  posición alguna ni del Grupo Municipal Popular, del que soy portavoz, ni, por supuesto del PP.



¡NO LAS PONGAS OTRA VEZ, JUAN! (Carta abierta al alcalde de Cuenca)

Estimado Juan:
Me refiero a las tablas de la calle carretería, esas que nos has plantado en medio de la arteria central de nuestra querida Cuenca y que asemejan nuestro centro a un "tablao".
¡No las pongas otra vez, Juan!
Ahora que ha acabado esta Semana Santa tan castigada por las dichosas lluvias, no nos castigues tú más volviendo a poner las tablas que quitaste para permitir el paso de las procesiones.
¡No las pongas otra vez, Juan!
Dedica esos esfuerzos y esos recursos a otras cosas. En lugar de volver a poner las tablas, limpia la ciudad que falta le hace; En lugar de volver a poner las tablas, elimina las pintadas de las fachadas que pueblan indiscriminadamente nuestras paredes y fachadas; En lugar de volver a poner las tablas, repara las baldosas de las aceras, las que se pusieron en la legislatura pasada y las anteriories, que también lo necesitan.
¡No las pongas otras vez, Juan!
Yo te pediría que vuelvas todo al principio, que elimines las restricciones al tráfico. A mí también me gustaría un centro peatonal, embellecido y pujante comercialmente: lleno de vida. Claro que me gustaría, pero ahora no es posible, y con ese proyecto -lo llamaremos así- que tú has puesto en marcha llevamos camino de que ocurra todo lo contrario.
¡No las pongas otra vez, Juan!
Ahora que económicamente no es posible acometer el proyecto ideal para la peatonalización de la calle carretería y adyacentes, es el momento de dejar todo diseñado para el momento en que  nuestra economìa se reactive. Seguramente no serás tú el que tenga que poner en marcha esa gran transformación, pero los políticos no hemos de pensar en las próximas elecciones, sino en las próximas generaciones.

 
¡No las pongas otra vez, Juan
Esta petición que te hago, no es un ruego político, sino ciudadano. Como bien sabes, el rechazo a la chapuza de carretería es generalizado. No solo los votantes del PP, sino también los del PSOE creemos que te has equivocado seriamente. Volvería a pedirte que dejes todo como estaba antes de que empezases este despropósito y que devuelvas la vida al centro, aunque sea en forma de tráfico.
Pero si aún así sigues obcecado en mantener cerrado al tráfico el centro de la ciudad, te ruego encarecidamente que no vuelvas a poner las tablas, no es necesario, no hace falta.
¡No las pongas otra vez, Juan!

LAS "ICDEAS DE ÁVILA"

El evangelista San Mateo, en el capítulo 7 y en el versículo 16, dice: “Por sus frutos los conoceréis”.
Pues bien, a nuestro alcalde, que no ha hecho otra cosa en su vida que dedicarse a la política, ya podemos ir conociéndolo por sus frutos.
De su paso por el ayuntamiento como primer teniente de alcalde podemos señalar algún que otro hito reseñable. El mayor de sus logros es el “Bosque de Acero”, un pufo inútil e inservible que le ha costado a la ciudad de Cuenca unos siete millones de euros. Hace tiempo que Ávila nos dijo que estaban estudiando qué utilidad darle. Igual es mejor que el alcalde no tenga ninguna “icdea” genial al respecto.
Otra de las hazañas de Ávila en el consistorio conquense es una oferta de empleo público que puso en marcha en el año 2006, que ha sido declarada nula por los tribunales, y que afecta a decenas de trabajadores. Hace poco conocíamos una sentencia del TSJ de CLM que obliga a ejecutar la sentencia que Juan Ávila, ahora como alcalde, intentaba no ejecutar, usando un informe chapucero de su Director General encubierto que le cuesta al ayuntamiento la friolera de 75.000 euros al año.
Pero Juan Ávila también ha dado fruto como Presidente de la Diputación. Además de los lazos de las Casas Colgadas y de los 400.000 euros de viajecitos de AVE, Ávila se sacó de la manga su gran “icdea”, un proyecto que iba a revolucionar nuestra ciudad y que nos iba a situar a la vanguardia de no sé qué.
En realidad se trataba de construir otro edificio, quizá bosque, tal vez selva, para digitalizar el 90% del patrimonio audiovisual español, o algo así.
La cosa, según hemos sabido, es que D. Juan Ávila Francés, sabiendo que tiraría  con “pólvora del rey”, pidió una subvención para montar el Instituto del Conocimiento, la Digitalización y el Emprendedor Audiovisual (ICDEA). Habló del asunto, nos contó la cosa, aireó la idea, pero nada hizo. Bueno, nada no, adjudicó la construcción del edificio, ya como presidente en funciones, por la nada desdeñable cifra de 2.248.944, 30 euros, aunque le faltaba un pequeño detalle como la disponibilidad de los terrenos.
Ahora, la Diputación ha tenido que devolver casi 7.000.000 de euros por la subvención recibida y no usada, los préstamos concedidos y los intereses de demora.
O sea, que las dos grandes “ICDEAS” de Ávila, el Bosque de Acero y el Insituto citado, han supuesto a los conquenses unos 14.000.000 de euros.
No quiero ni pensar cuantas “icdeas” geniales se le pueden ocurrir a nuestro ínclito alcalde si consigue vender- ¿vender?- el agua de Cuenca por 17, 5 millones de euros. Miedo me da.