El Tiempo en Cuenca

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SER DE CUENCA ES AMAR CUENCA

Ser de Cuenca no es nacer en Cuenca. Ser de Cuenca es amar Cuenca. Uno puede haber tenido la inmensa suerte de nacer en Cuenca y, sin embargo, por razones cualesquiera, no ser de Cuenca. Aunque me parece imposible nacer en Cuenca y no amarla, podría darse esa combinación.
Ser de Cuenca es amar cada uno de sus rincones, es sentir pasión por todos y cada uno de los poros de esta rocosa ciudad. Ser de Cuenca es sentirse orgulloso de formar parte de su historia y de su presente y creer firmemente en su futuro. Ser de Cuenca es proclamarlo a los cuatro vientos a tiempo y a destiempo.
Ser de Cuenca es sentir pena al ver una ciudad cada día más sucia y deteriorada, y denunciarlo para que se solucione. Ser de Cuenca es sentir tristeza al observar que quien la gobierna no la ama y no es capaz de lanzar ningún proyecto ilusionante, y hacer lo posible para que el gobierno de la ciudad cambie dentro de unos pocos meses.
Ser de Cuenca es sentir rabia cuando uno anda por el Casco Antiguo y ve que uno de sus emblemas, las Casas Colgadas, siguen cerradas por la nefasta gestión de un alcalde. 
Ser de Cuenca es gobernar una institución, como la Junta de Comunidades, y salvar su festival más internacional como es la Semana de Música Religiosa que otro había estado a punto de cargarse. Ser de Cuenca es querer que la ciudad sea la referencia con un museo como el Paleontológico que debe ser un revulsivo turístico. Ser de Cuenca es presidir el gobierno de una comunidad y pagar al ayuntamiento de esa ciudad lo que antes otros habían dejado de pagar.  Ser de Cuenca es presidir la institución provincial y dedicar más de un millón de euros a su cultura. Ser de Cuenca es, tomar decisiones sin mirar el signo político, y aprovechar el Consorcio Ciudad de Cuenca para solucionar problemas municipales, dado que el consistorio no es capaz de ello.


Ser de Cuenca es saber que la tristeza actual de la ciudad se puede cambiar y que Cuenca y los conquenses somos capaces de transformarla. Ser de Cuenca es creer en Cuenca.
Ser de Cuenca no es nacer en Cuenca. Es amar Cuenca. 
Termino enlazando con mi entrada anterior: ¿Puede ser alcalde de Cuenca alguien no nacido en Cuenca?. Sí, claro que sí. Pero nunca podrá serlo quien no ame Cuenca. 



JUAN ÁVILA Y SU HÁNDICAP PERCIBIDO: NO SER DE CUENCA




A veces, por una cierta deformación de formación, releo los textos de comunicación política para hacer cierto análisis de contenido. Y más aún, por razones obvias, todo lo que tiene que ver con nuestro alcalde y su gobierno. Esta tarde, por esas cosas del azar, repasé lo dicho por el futuro candidato a la alcaldía de Cuenca por el PSOE el día en el que hizo pública su intención de repetir como aspirante a la alcaldía.
Juan Ávila dijo ese día que quería presentarse por "«mi compromiso con los hombres y mujeres de esta ciudad, donde nací hace casi 48 años, y a la que volví tras estar un tiempo en Madrid». 
Esa frase "donde nací hace casi 48 años" puede haber pasado desapercibida, pero tiene su importancia. Es un "excusatio non petita" en toda regla. ¿Por qué quiso hacer Ávila ese apunte?.¿Por qué introducir un elemento biográfico en un discurso que no lo era?.
Ya en un pleno pude comprobar cómo este asunto del lugar de nacimiento y el "ser o no ser" de Cuenca, tiene a nuestro alcalde preocupado. Era el día en el que el santoral católico celebraba a San Juan Evangelista y, en mi primera intervención en ese pleno, felicité al alcalde por su santo y "por ser una festividad celebrada en su ciudad natal, Huete". En ese momento, Ávila saltó como un resorte dejando claro que él había nacido en Cuenca, evidenciando que había percibido mi intervención como un ataque: él percibió como "amenazante" que yo dijera que era nacido en Huete.
Juan Ávila debió venir al mundo en la residencia "Virgen de la Luz", la misma que ahora él ataca con tanta saña, o en el sanatorio "San Julián", como tantas y tantas personas de la provincia y como tantos y tantos vecinos de su pueblo, Huete.
Por eso, porque él siente que para él puede ser un problema no ser de Cuenca, se esfuerza en señalar lo contrario. 
¿Y es un hándicap para alguien que pretende ser alcalde, ser o no ser de Cuenca?





El Fuero de Cuenca otorgado por Alfonso VIII en torno a 1.180 recoge ese privilegio que ampara el famoso: "Di que eres de Cuenca y entrarás de balde. El humorista Coll solía decir: "Soy de Cuenca, cosa que muy pocos pueden decir". Ser de Cuenca, digo yo, imprime carácter.
¿Puede alguien que no es de Cuenca amar a Cuenca?. Claro que sí, pero no igual que un conquense. ¿Es posible que alguien que no es de Cuenca se apasione por esta ciudad?. Evidentemente sí, pero no de la misma manera que alguien nacido en esta ciudad "alzada en limpia sinrazón altiva". ¿Puede alguien que no es de Cuenca ser alcalde de Cuenca?. Por supuesto que sí, pero...
Juan Ávila ha sido alcalde de Cuenca-un mal alcalde-sin haber tenido la inmersa suerte de ser de Cuenca. Sin embargo él ahora percibe como un handicap el hecho de que podamos caer en la cuenta que no es de Cuenca. ¿Por qué?








JUAN ÁVILA NO QUIERE PRIMARIAS

Él dice que sí pero no quiere. Pide primarias verbalmente pero le traiciona la escena, lo no verbal. Es algo ya sabido que cuando comunicamos una parte lo hacemos con el lenguaje verbal y otra parte, mayor que la anterior, mediante el lenguaje no verbal. Y es ahí, en lo no verbal, muchas veces no dominado conscientemente, donde hemos de bucear para encontrar la verdad de las afirmaciones.
Luis Arroyo, en su libro "El poder político en escena", recoge esta frase del evangelio de Felipe, del s.III: "La verdad no ha venida desnuda a este mundo, sino envuelta en símbolos e imágenes, ya que éste no podrá recibirla de otra manera.
¿Cómo hizo Ávila el anuncio de que pretendía repetir como candidato a la alcaldía pero que pedía primarias?¿Cómo envolvió el mensaje que lanzó en ese momento?
 (Esta foto está tomada del digital Voces de Cuenca y es de PSOE Cuenca).
Como vemos, lo hizo, claro, en la sede local de su partido y rodeado de la práctica totalidad de los concejales del Grupo Municipal Socialista, así como de miembros de la Ejecutiva Local del PSOE de la que es Secretario General. ¿Qué mensaje lanza esa escena?. Evidentemente uno muy claro: Tengo el apoyo de la ejecutiva local - la dirección del partido en la ciudad- y de la práctica totalidad de los concejales actuales: ¿Quién osará oponerse?. 
Y para rematar la faena nos dice que cuenta con el apoyo de Pedro Sánchez, Emiliano García Page y José Luis Martínez Guijarro. Visto esto:  ¿alguien piensa que es sincero cuando dice que quiere primarias?.
(Esta foto está tomada de Voces de Cuenca y debe ser de PSOE Cuenca)

Ávila dice que quiere primarias, pero en realidad no las quiere. No tenía más remedio que presentarse y lo hará, y yo, la verdad, me alegro. Como dije en su momento: No es una mala noticia para el PP.

¿Y EL DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA CIUDAD?

Juan Ávila nos anunció, urbi et orbi, que él iba a ser el primer alcalde que convocara el Debate sobre el Estado de la Ciudad, allá por 2012. La verdad es que lo habitual es que esto sea demandado por la oposición, pero ahí el alcalde se nos adelantó. Sin embargo era un "anuncius interruptus" porque se quedó en anuncio, sin más. Despúes pudimos leer a Enrique Hernández Valero, el concejal de Hacienda diciendo otra mentirijilla al respecto.
El alcalde no quiere convocar el debate, aún habiéndolo anunciado, porque tiene poco o nada que ofrecer y mucho que ocultar.
¿Lo convocará o se dedicará decir que "no hay fecha"?

¿QUIÉN O CÓMO?

Quienes nos dedicamos a la política y usamos Twitter sabemos que una de las cosas que quieren los ciudadanos es que los políticos estemos dispuestos a conversar.  Y en esas conversaciones y en los tiempos en los que estamos, las preguntas siempre son:¿Quién va a ser el candidato del PP a la alcaldía?; ¿Vas a ser tú?; ¿Quieres ser candidato?.
            A las dos primeras preguntas nunca respondo porque no puedo, porque, gracias a Dios, no tengo entre mis funciones la de participar en la decisión sobre el candidato a la alcaldía de Cuenca. En cuanto a al tercera, la respuesta es fácil: No hay ningún otro reto que pudiera ilusionarme más que el de ser candidato a la alcaldía de la ciudad más bella del mundo.
            Sin embargo, me parece más sugerente responder a un perfil de Twitter  “@Por_Cuenca” que ante una información que indicaba que 3.177 conquenses se marchaban fuera para conseguir empleo, nos pedían “propuestas y soluciones”.
            En primer lugar haría una reflexión general: Todo está cambiando y a bastante velocidad. Aquella visión que teníamos la mayoría de los jóvenes que hoy somos “cuarentañeros” avanzados, de casa en propiedad, trabajo como funcionario y movilidad geográfica 0, se ha quedado completamente “demodé”. Hoy, como en Europa, se trata de estar preparado para cambiar de lugar de trabajo y de trabajo. Lo importante es que nuestra formación y las condiciones del mercado laboral nos permitan trabajar continuamente y mejorar nuestras condiciones con el paso del tiempo.
            Pero claro: Una cosa es que un joven conquense se marche porque quiera, por razones que tengan que ver con la promoción profesional; y otra, que lo tenga que hacer obligado porque aquí no hay manera de trabajar. Aunque esto no es un problema exclusivo de Cuenca, es éste el que nos interesa.
            Cuenca puede y debe ser una “Ciudad Imán”, una ciudad que atraiga personas y empresas. Pero para eso hay todavía mucho que hacer.
            El próximo alcalde (o alcaldesa) de Cuenca que, como todos los conquenses saben, será del PP tendrá una enorme tarea que deberá acometer con rapidez.
            Deberá redimensionar el ayuntamiento, garantizando el puesto de trabajo de todos aquéllos que lo hayan obtenido mediante un proceso selectivo legal, bajo los principios de igualdad, mérito y capacidad: o sea, funcionarios de carrera, interinos y laborales fijos. Tendrá que trabajar en una nueva Relación de Puestos de Trabajo en contacto con la representación sindical de los trabajadores que reorganice el consistorio y lo haga más eficaz:
            El nuevo alcalde (o alcaldesa) tiene que acometer con valentía una reducción de impuestos a los conquenses y, sobre todo, a los empresarios, para que estos mantengan y creen empleo. Y se deberán estudiar beneficios fiscales para que los emprendedores fijen su vista en nuestra ciudad.
            El primer edil tendrá que acometer Planes de Reactivación del Centro y  el Casco Histórico para hacer de esos espacios focos de atracción. Renovación urbana, movilidad e impulso del comercio son elementos que deben aparecer en esos planes.
            Y debe orientar nuestra ciudad al turismo. Esa debe ser nuestra vía de creación de riqueza y desarrollo. La creación del Museo Paleontológico –si Ávila deja de poner trabas-, la Ruta de Dinosaurios que Benjamín Prieto ha impulsado desde Diputación; el impresionante Mosaico de Noheda, etc; son nuevos elementos que se suman a una oferta ya rica de por sí, pero que hay que llevar con inteligencia a todos los rincones. Y no desaprovechará propuestas que hemos realizado en esta legislatura y que no han pasado el filtro del equipo de gobierno como nuestra candidatura a Capital Gastronómica de España.
            Esto son solo retazos, apuntes de la tarea ingente que tendrá encima de la mesa el nuevo alcalde o alcaldesa del PP que a buen seguro devolverá a la ciudad la limpieza que tuvo cuando fue gobernada por alcaldes populares.
            El candidato del PP se conocerá "cuando toque", pero ya sabemos por dónde hay que empezar.

                        

TRAS EL 25-M

Los acontecimientos corren vertiginosamente. Ayer, dos de junio, día festivo en Cuenca, mientras venía corriendo por la hoz del Huécar, iba dándole vueltas a lo ocurrido el 25-M y dando forma mental a un análisis para volcarlo en este blog. Sin embargo, llegando a casa, las emisoras de radio conectaron con el Palacio de la Moncloa, y conocimos la noticia que eclipsó todo: Rajoy anunció que el rey abdicaría.
            No sé si los resultados del 25-M han sido detonante, acelerador o nada han tenido que ver, pero independientemente de qué sea primero, si el huevo o la gallina, yo voy a escribir sobre los resultados de las elecciones al parlamento europeo del pasado domingo, en CLM y en Cuenca. Sobre la cuestión monárquica, tiempo tendremos.
            El 25-M jugamos, desde mi punto de vista, dos partidas. Una, la que hemos disputado el PP y el PSOE, con algún aporte de IU: los socialistas hablaban de recortes y nosotros, el PP, de recuperación; y otra, la que plantearon desde PODEMOS, que enfrentaba a los “partidos viejos” con los “nuevos”.
            De la primera “batalla” – recortes frente a recuperación – el  PSOE sale chamuscado porque los ciudadanos han comprendido que las medidas tomadas por Rajoy y Cospedal, aunque duras eran muy necesarias. 9 puntos de diferencia en la región, 13 puntos en la provincia de Cuenca y 14,6 en la capital, demuestran que los electores se han puesto del lado de los que estamos sacando a nuestra región de la ruina, y no de los que la postraron en ella. El empleo se recupera y la actividad económica se reactiva. Queda mucho por hacer pero las cosas se están haciendo bien y eso los ciudadanos lo valoran.
            La segunda batalla – “partidos viejos” frente a “partidos nuevos” – es, creo yo, la que ha supuesto, en mayor medida, que electores del PP se hayan quedado en casa y no hayan ido a votar. Y es en superar este problema en el que también hay que redoblar esfuerzos.
            Eliminar de raíz  la corrupción, ser inflexible ante la misma, y abrir las puertas del partido, sin miedo a la libertad, son tareas insoslayables para reducir la peligrosa desafección ciudadana sobre la política y los políticos.
            La tarea que ahora nos queda, a los hombres y mujeres del PP, es reconocer los errores y poner soluciones. Ser cercanos, mostrar empatía con los ciudadanos y convencer a quienes se abstuvieron el pasado 25M de la necesidad de su voto para seguir recuperando Castilla-La Mancha y para iniciar un nuevo tiempo en Cuenca. La próxima “batalla” para dentro de algo más de 350 días. Hoy quedan 354.
           

LA LINDE DE LA MENTIRA

Juan Ávila debe haber cogido, y con carrerilla, la linde de la mentira. El problema es que la linde se acaba...